Traducido por IA
Los mercados globales entran en un periodo complejo en el que la política comercial y la geopolítica colisionan simultáneamente. La administración Trump no solo está aplicando nuevos aranceles, sino que también navega las consecuencias económicas del conflicto entre EE. UU. e Irán. Estas dos fuerzas alimentan la inflación, restringen las condiciones financieras y aumentan la incertidumbre en los mercados de todo el mundo. Las empresas afrontan costes crecientes mientras los responsables de la política económica luchan por equilibrar el crecimiento y la inflación. Este entorno está cambiando los flujos de capital y reduciendo la confianza, incrementando el riesgo de una desaceleración económica más amplia.