Traducido por IA
La destrucción de la demanda es simple. Cuando los precios suben lo suficiente, consumidores y empresas dejan de comprar. Lo he visto antes y la configuración actual se parece a aquella. La gasolina, el diésel y el combustible para aviones tienen un punto de quiebre en el que los consumidores empiezan a tomar decisiones distintas. Conducen menos. Cancelan viajes. Las empresas empiezan a recortar recorridos de transporte y a reducir costes de producción donde pueden. Podemos estar acercándonos a ese punto ahora mismo y el mercado debe empezar a tomarse ese riesgo en serio.