Anoche el precio del contrato de futuro del oro parecía destinado a continuar la recuperación de finales de la semana pasada, gracias a la incertidumbre que genera el cambio de mando desordenado en Afganistán y la posibilidad de un incremento de la inestabilidad geopolítica en la zona.
Sin embargo, más allá de esta situación, el precio del oro continúa fundamentalmente influenciado por las expectativas de un cambio en la política monetaria por parte de la Reserva Federal, que a su vez, depende del desempeño del mercado laboral y la inflación.
A pesar del terrible comienzo, la semana pasada terminó siendo positiva para el oro. El precio del contrato de futuro del oro cerró el viernes con una ganancia de +1,51%, lo que le permitió tener un desempeño positivo de +0,85% en la semana.
La recuperación del precio el viernes fue impulsada por la tercera peor caída del indicador de confianza de los consumidores en los últimos 50 años.
El índice, calculado por la Universidad de Michigan, cayó en agosto hasta 70,2 por debajo de las expectativas de los analistas que apuntaban a que permanecería estable en el nivel 81,2 registrado en julio.
Además, el indicador de expectativas cayó hasta 65,2, mínimo de la última década, reflejando los temores de una desaceleración del crecimiento económico como consecuencia del repunte de los casos de Covid-19.
Los analistas estiman que la variante Delta podría generar nuevas restricciones de movilidad y mayores problemas en las cadenas de distribución si no se logra controlar rápidamente.
De ser así, esta situación afectará la recuperación de la economía y, por ende, del mercado laboral, provocando un retraso en los cambios de la política monetaria y favoreciendo el desempeño del oro.
El precio del contrato de futuro del oro encontró soporte en el nivel 1725.
Luego de dos intentos por romperlo, lo utilizó para tomar impulso y romper al alza la media móvil de 10 días. Este comportamiento es positivo porque muestra fortaleza: se agotó la presión vendedora y los inversionistas encontraron razones para comprar.
Sin embargo, el precio no tiene el camino libre al alza.
Primero debe confirmar la ruptura de la media móvil de 10 días. Luego se presentan como resistencias la media móvil de 20 días y el nivel 1795, que fue soporte en julio y ahora se convirtió en resistencia.
De superar ambos niveles el panorama se tornará muy positivo.
A la baja, la media móvil de 10 días es clave, luego el soporte 1760 para evitar que el precio pueda visitar nuevamente la Bollinger Band inferior.
Los próximos días podrían ser particularmente volátiles. La situación en Afganistán se suma a la publicación de las minutas de la Reserva Federal como factores que tendrán una influencia importante sobre el comportamiento del precio en el corto plazo.
Sócrates se graduó en la universidad y enseguida comenzó a trabajar cubriendo el mercado de acciones de Estados Unidos, México, Brasil, Argentina y Venezuela. A medida que avanzó en su carrera profesional administró fondos mutuales, fondos de retiro y carteras institucionales. Además, fue trader de bonos de deuda de mercados emergentes para carteras propietarias. Sócrates fue CFA charterholder durante 14 años, pero actualmente no es miembro activo del CFA Institute. También es Financial Risk Manager, certificado por Global Association of Risk Professionals.