El sesgo de las autoridades monetarias alrededor del mundo cambió.
En pocas semanas la lucha contra la inflación pasó a ser el objetivo principal, por encima de preservar la recuperación económica.
En Estados Unidos, la Reserva Federal confirmó esta semana lo que la mayoría de los analistas esperaba: una reducción acelerada de su programa mensual de recompra de bonos que le abra el camino para comenzar a incrementar la tasa de interés referencial anticipadamente.
Además, sus miembros prevén un mínimo de 3 incrementos en la tasa el próximo año, un cambio radical con respecto a la reunión de septiembre cuando, en promedio, no esperaban cambios de la tasa hasta el 2023.
Por su parte, el Banco de Inglaterra incrementó la tasa desde 0,1% hasta 0,25%, argumentando que la fortaleza del mercado laboral permite elevar los costos de financiamiento con el objetivo de mantener el aumento de los precios bajo control.
A pesar que el incremento no fue grande, sumado con las señales emanadas de la reunión de la Reserva Federal, permite a los inversionistas inferir que el curso de la política monetaria cambió.
Ahora, la mayoría de los bancos centrales alrededor del mundo están centrados en disminuir el carácter expansivo de la política monetaria, buscando combatir la inflación mediante el control de la liquidez disponible en el mercado.
Este cambio de régimen provocará cambios en las cotizaciones de los principales activos financieros como el dólar, el euro, la libra, el oro y los mercados de acciones.
Además, afectará el enfoque de los inversionistas en las cifras económicas que se publican cada semana.
El miércoles publicarán la cifra definitiva de crecimiento económico correspondiente al tercer trimestre en Estados Unidos.
Los analistas estiman una expansión de +2,1%, muy por debajo del crecimiento de +6,7% experimentado durante el segundo trimestre del año.
Mientras que el jueves publicarán la cifra de inflación más utilizada por las autoridades monetarias, que según los analistas se ubicó en +5,5% en noviembre, superando el +5,0% registrado en octubre.
De ahora en adelante, los inversionistas tratan de proyectar cuándo comenzará la Reserva Federal a incrementar la tasa de interés referencial, entendiendo que las autoridades monetarias están dispuestas a sacrificar parte de la recuperación económica con tal de mantener controladas las presiones inflacionarias.
De esta manera, cifras ligeramente a la baja del crecimiento no deberían ocasionar cambios en las expectativas de al menos tres incrementos de la tasa de interés referencial el próximo año, pero cifras de inflación al alza podrían incrementar la posibilidad de que los incrementos de la tasa se realicen antes o en mayor magnitud.
El dólar debería ser el activo más favorecido por este nuevo régimen monetario.
Si bien al Banco de Inglaterra se adelantó a la Reserva Federal en cuanto al comienzo del ciclo de subida de las tasas de interés, en la medida que la fortaleza de la economía estadounidense se mantenga y las autoridades monetarias lleven a cabo los tres incrementos proyectados de la tasa de interés referencial, el dominio del dólar sobre el resto de las monedas de países desarrollados debería continuar.
La consolidación experimentada por el índice DXY, que replica el comportamiento del dólar frente a una canasta representativa de monedas, podría ser la etapa previa para otra apreciación de la divisa estadounidense.
El próximo nivel relevante se ubica alrededor de 97,75.
Por otro lado, el oro debería ser uno de los activos más perjudicados por este cambio en las políticas monetarias a nivel mundial.
A pesar del comportamiento positivo de esta semana, históricamente el oro no tiene su mejor desempeño cuando las tasas reales están en aumento.
Si las autoridades monetarias logran mantener controlada la inflación y los rendimientos de los bonos comienzan a subir consecuencia de la menor liquidez y la fortaleza de la recuperación económica, las inversiones en oro perderán atractivo frente a los mejores rendimientos reales ofrecidos por los bonos del Tesoro.
Sócrates se graduó en la universidad y enseguida comenzó a trabajar cubriendo el mercado de acciones de Estados Unidos, México, Brasil, Argentina y Venezuela. A medida que avanzó en su carrera profesional administró fondos mutuales, fondos de retiro y carteras institucionales. Además, fue trader de bonos de deuda de mercados emergentes para carteras propietarias. Sócrates fue CFA charterholder durante 14 años, pero actualmente no es miembro activo del CFA Institute. También es Financial Risk Manager, certificado por Global Association of Risk Professionals.