Un día más, el precio del petróleo fue determinante para el comportamiento de los mercados de bonos y acciones europeos. De este modo, las idas y vueltas de esta variable durante la jornada “marcaron el paso” a las bolsas europeas, cuyos principales índices cerraron AYER a la baja, aunque por encima de sus niveles más bajos del día, alcanzados tras la negativa apertura de Wall Street.
Las declaraciones del nuevo líder del régimen teocrático iraní, Mojtaba Jamenei, en las que afirmaba que el cierre del estrecho de Ormuz debía de continuar como método de presión, así como las realizadas por el secretario de Energía de EEUU, que dijo que podrían pasar un par de semanas antes de que la armada estadounidense pudiera comenzar a escoltar el tráfico de petroleros por el canal, provocaron AYER que el precio del crudo subiera con fuerza y volviera a situarse al cierre de la sesión en el nivel de los $ 100 el barril. Además, y ya por la tarde, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que destruir el régimen iraní era una prioridad mayor que los precios de la energía, lo que parece dar a entender que el conflicto va a durar todavía un tiempo.
En este escenario, AYER fueron los bancos, también afectados por todo el “ruido” que se está generando sobre los préstamos a la banca privada, los valores del sector del ocio y turismo, encabezados por las aerolíneas, y los de construcción y materiales, los valores que peor se comportaron, mientras que los del sector químico, los de la energía, las utilidades y las compañías de telecomunicaciones fueron de los pocos valores capaces de cerrar la jornada al alza.
En lo que hace referencia a los bonos, decir que los precios de estos activos siguieron cayendo por el temor de los inversores a que un potencial repunte de la inflación, impulsada por unos mayores precios energéticos, pueda llevar a los bancos centrales a tener que subir sus tasas de referencia cuando hasta hace poco los inversores esperaban nuevas rebajas de los mismos.
En Wall Street los principales índices de este mercado cerraron AYER con importantes descensos, muy cerca de sus niveles mínimos del día, con el temor a que la guerra en Irán se extienda por más tiempo del esperado llevando a los inversores a reducir sus posiciones de riesgo, lo que se notó por el negativo comportamiento que experimentaron muchos de los valores que hasta ahora habían venido siendo sus “favoritos”, entre ellos las grandes compañías tecnológicas y las empresas fabricantes de semiconductores para la Inteligencia Artificial (IA). Igualmente, los valores industriales y los de consumo discrecional, ambos de corte cíclico, fueron AYER castigados en este mercado. En sentido contrario, los valores del sector de la energía y las utilidades cerraron la sesión con ganancias.
En Wall Street, y por los mismos motivos que en Europa, los precios de los bonos también sufrieron caídas, especialmente en la parte corta de la curva, donde los rendimientos repuntaron AYER con fuerza, aplanando la misma.
HOY los inversores se enfrentan a una agenda macroeconómica intensa, especialmente en EEUU, en la que destaca la publicación de la segunda estimación del PIB del 4T2025; de los ingresos y gastos personales de enero; del índice de precios del consumo personal (PCE), también de enero, y de la lectura preliminar de marzo del índice de sentimiento de los consumidores, que elabora la Universidad de Michigan. Habrá que estar atentos en este último caso para comprobar el impacto que en este indicador adelantado de consumo privado está ya teniendo el conflicto en Oriente Medio.
Para empezar, esperamos que HOY los principales índices bursátiles europeos abran entre planos o con ligeras alzas, aunque es complicado que, mientras no surjan noticias positivas sobre un posible final de la guerra en Irán, preferiblemente negociado, algo que por ahora parece muy difícil que ocurra, las bolsas retomen su tendencia alcista.
Es más, la volatilidad seguirá siendo elevada y el precio del petróleo continuará “marcando el paso” a la renta variable y a la renta fija en los distintos mercados. El peor escenario que barajan los inversores es que el conflicto se enquiste y con él los elevados precios del petróleo, lo que podría terminar afectando al crecimiento global y llevar a algunas economías a la estanflación o, incluso, a la recesión. En sentido contrario, si el final del conflicto tiene lugar en unas semanas, entendemos que el daño a la economía global será marginal.
Por lo demás, decir que esta madrugada las bolsas asiáticas han vuelto a cerrar a la baja; que el dólar sigue recuperando terreno con relación a la cesta de principales divisas; que el precio del petróleo consolida las alzas de AYER, manteniéndose cerca de los $ 100 el barril; que el precio del oro se muestra estable y que el de la plata baja; y que los precios de las principales criptomonedas vienen en su mayoría al alza.
Este artículo ha sido escrito por Juan José Fernández Figares para LinkSecurities.
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