Tal y como señalamos en nuestro comentario del lunes que podría suceder, AYER los inversores optaron en general, con excepciones puntuales que luego analizaremos, por reducir sus posiciones de riesgo tras el inicio de la guerra entre EEUU, Israel e Irán. Las bolsas europeas, que no las estadounidenses, fueron AYER las grandes “damnificadas” por el inicio del conflicto, lo que llevó a los principales índices bursátiles europeos a cerrar la sesión con fuertes descensos, liderados por los valores de corte más cíclico, tales como los de ocio y turismo, especialmente los de las aerolíneas, los del sector del automóvil, los del sector de la distribución minorista, con los del lujo a la cabeza, y por los bancos.
En sentido contrario, fueron el sector de la energía y el de la defensa los que mejor lo hicieron durante la sesión, siendo los únicos capaces de terminar la jornada con ganancias. Otros sectores de corte defensivo como las utilidades o las telecomunicaciones se comportaron relativamente mejor que el mercado en su conjunto, aunque cerraron a la baja.
Los bonos, por su parte, sufrieron AYER fuertes descensos, no actuando como activos refugio. El temor de que el cierre del estrecho de Ormuz como consecuencia del conflicto -el tráfico de barcos está prácticamente paralizado-, canal por donde transita a diario el 20% de la producción de gas natural licuado (GNL), procedente de Catar, y de petróleo del mundo provoque un fuerte y duradero repunte de los precios de estas materias primas -AYER los precios del petróleo y el gas natural subieron con mucha fuerza-, hizo apostar a los inversores por un aumento de la inflación, lo que condicionaría en gran medida la actuación de los principales bancos centrales, limitando su capacidad para seguir bajando sus tasas de interés de referencia, todo lo cual fue muy negativamente recibido en los mercados de bonos mundiales.
Sí actuaron como refugio otros activos como el oro, el dólar y, sorprendentemente, las criptodivisas, que AYER se revalorizaron con mucha fuerza.
También fue algo sorprendente el comportamiento de Wall Street, mercado que fue capaz de recuperarse de las pérdidas iniciales, cerrando algunos de sus principales índices como el S&P 500, el Nasdaq Composite y el Russell 2000 con pequeños avances, mientras que el Dow Jones lo hizo ligeramente a la baja. En este mercado se impuso la creencia de que, como suele ser la norma, los conflictos bélicos suelen tener un efecto limitado en el comportamiento de la bolsa estadounidense, algo que no siempre es así. Sectores como el de la energía, el industrial o el tecnológico ejercieron AYER de soporte de los índices, mientras que los más perjudicados fueron los de consumo, tanto básico como discrecional.
Cabe destacar que AYER el presidente de EEUU, Donald Trump, insistió en que el conflicto puede durar entre cuatro o cinco semanas o incluso más, algo que no terminamos de creernos ya que a ninguna de las partes les interesa que dure tanto; a EEUU por el impacto político que ello podría tener para el presidente y para su partido si comienzan a repuntar los precios de las gasolinas, mientras que para el régimen iraní, actualmente muy debilitado, sería más interesante llegar a algún tipo de acuerdo que les permitiera una salida más o menos honrosa. Por otra parte, señalar que vemos complicado el objetivo de cambio de régimen, insinuado por Trump, al menos en el corto plazo.
HOY, en una jornada en la que la cita más relevante para los inversores es la publicación en la Eurozona de la lectura preliminar de la inflación de febrero, que debe confirmar que esta variable sigue bajo control en la región, esperamos que continúen los descensos en las bolsas europeas cuando abran por la mañana, aunque creemos que éstos serán más moderados que los de AYER. Las fuertes caídas experimentadas esta madrugada por las bolsas asiáticas, que AYER aguantaron mucho mejor que las europeas, y el hecho de que los futuros de los índices de Wall Street vienen claramente a la baja, nos hace pensar que, al menos de momento, seguirán las caídas en las bolsas europeas.
Por lo demás, comentar que el dólar sigue subiendo, aunque de forma moderada; que los precios de los bonos continúan bajando y sus rendimientos repuntando; que el precio del petróleo sube, acercándose el del Brent a los $ 80 el barril; que el precio del oro también sube ligeramente y que el de la plata cae sensiblemente -AYER también bajó con fuerza-; y que los precios de las criptomonedas vienen cediendo parte de lo ganado durante la sesión precedente.
Este artículo ha sido escrito por Juan José Fernández Figares para LinkSecurities.
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