Traducido por IA
El Bitcoin (BTC) retrocedió un 3,6% hasta situarse por debajo de los 70.000 dólares, ya que las condiciones macroeconómicas empeoraron por la guerra en Irán.
Los analistas ya no esperan que la Reserva Federal recorte los tipos este año, dado que los mayores precios del petróleo aumentan el riesgo de un repunte de la inflación en Estados Unidos.
Los datos de FedWatch muestran que los analistas inicialmente previsieron un recorte de 25 puntos básicos en la reunión de junio, atribuyendo a ese escenario una probabilidad del 46%.
Sin embargo, la situación ha cambiado, y ahora esa misma probabilidad se ha reducido hasta solo el 4%, lo que indica un cambio significativo en el sentimiento del mercado.
A pesar de la debilidad del principal cripto este año, las ballenas de BTC compraron un total de 30.000 tokens, por un valor aproximado de 2.100 millones de dólares, en marzo, aprovechando la última caída.
Esto podría crear un fuerte suelo para BTC alrededor de los 65.000 dólares, una zona desde la que el token ha rebotado en múltiples ocasiones durante los descensos más intensos.
Los datos de Santiment muestran que las ballenas que poseen entre 100 y 1.000 monedas compraron BTC de forma agresiva durante el mes, acumulando 50.000 BTC. Mientras tanto, las ballenas más grandes, con entre 1.000 y 10.000 BTC, fueron las que más distribuyeron, vendiendo 20.000 BTC en el mercado.
En el gráfico diario se aprecia que el nivel de 71.000 dólares ha funcionado como un fuerte muro de venta para BTC. El precio retrocedió recientemente justo después de tocar esta zona de precios, lo que aumenta su relevancia desde el punto de vista técnico.
No obstante, estamos viendo cierta consolidación granular entre los 65.000 y los 71.000 dólares, y BTC podría pasar un tiempo cotizando en ese rango hasta que el desenlace de la situación en Oriente Medio quede más claro.
Si superamos los 71.000 dólares, las probabilidades favorecen un movimiento hacia los 85.000 dólares a corto plazo. Esto supondría una reversión completa hacia la media, ya que la media móvil exponencial (EMA) de 200 días se sitúa actualmente justo en ese nivel.
Este ha sido nuestro escenario alcista base para BTC. En contraste, una caída por debajo de los 65.000 dólares probablemente empujaría al token hacia los 60.000 dólares, e incluso más abajo si las condiciones macroeconómicas se deterioran aún más.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) confirma esta consolidación en curso, ya que el oscilador se sitúa en 47 pero no ha logrado moverse de forma significativa ni por encima de 60 ni por debajo de 40, que suelen considerarse señales claras de compra y venta.
Bajando al gráfico horario, nuestro sistema de señales ha identificado una multitud de ventas de alta convicción justo después de que BTC cayera por debajo de los 71.500 dólares en esta última ocasión.
Se trata de patrones de velas específicos que registran volúmenes de negociación superiores a la media. Siempre que estas señales de venta se acumulen y empiecen a aparecer de forma consecutiva, lo interpretamos como una clara señal de que la presión vendedora sigue siendo intensa.
Las compras de ballenas actúan ahora como contrapeso a este fenómeno. Los compradores parecen aparecer en los 68.000 dólares, lo que convierte ese nivel en la referencia clave a seguir durante el resto de la semana.
En este momento, la acción del precio vuelve a tocar esa marca. Si rebota en ella o la perfora a la baja, eso podría poner en marcha el próximo gran movimiento para la principal criptomoneda.
Alejandro Arrieche se especializa en la redacción de artículos noticiosos que incorporan análisis técnico para traders y posee un profundo conocimiento sobre inversión en valor y análisis fundamental.